Bertola Palo Cortao

15.50 

Vino de gran complejidad que conjuga la delicadeza aromática del amontillado y la corpulencia en el paladar del oloroso. La constatación por parte del enólogo de la existencia de determinadas características muy específicas en algunas de las botas en las que se ha mantenido el velo de flor, determinará su clasificación como potencial Palo Cortado (lo que se ilustra en las botas con una raya horizontal que corta el “palo” original). Vino cuya crianza tiene sus orígenes en la antigua bodega de “Bertola” fundada en el año 1919.

Descripción

Bodegas Bertola

D.O. Jerez

Palomino Fino (Jerez Palo Cortao).
Tiene una vejez de 12 años.
Ficha de cata
De color castaño a caoba, su aroma presenta una gran variedad de matices, conjugándose armónicamente las notas características de amontillados y olorosos con otras cítricas, que recuerdan a la naranja amarga, y lácticas, como la mantequilla fermentada, y se va redondeando y suavizando al paladar.
Profundo punzante y atenuado (avellanado) con notas cítricas y lácticas.
Suave y ligero.
Es un vino procedente de mostos de palomino extremadamente finos, inicialmente encabezados a 15% vol. e identificados con un “palo” o raya oblicua. Al término de la fase de sobretabla, el vino se vuelve a encabezar por encima de los 17% vol. reconduciéndose así hacia un proceso de crianza oxidativa.
Ideal para su lenta degustación, sumergiéndonos en los distintos matices y armonías que nos ofrece, puede acompañarse de algunos frutos secos, quesos curados y, en la mesa, de consomés bien concentrados, guisos o carnes gelatinosas (rabo de toro, carrillada…). Su estructura permite conservar las botellas abiertas durante meses.

Información adicional

Peso 1.5 kg

Bodega

En marzo de 2016, la familia jerezana Espinosa, adquiere las bodegas constituyendo Bodegas y Viñedos Díez-Mérito, volviendo a dotar a la compañía de entidad propia, incorporando viñedos y bodegas de sobria presencia, como la de Bertematí, majestuoso edificio que data de 1770 y la bodega de El Cuadro, en las que la sabiduría de Jerez impregna cada rincón.

Una Bodega en la Denominación de origen Jerez es algo único. En ningún otro lugar del mundo se cría este vino singular con su sistema de criaderas y soleras. La Bodega Díez-Mérito aporta doscientos años de historia con vinos y nombres que conquistarán nuestros sentidos.

En 1876 los hermanos Díez y Pérez de Muñoz comenzaron en Jerez un negocio bodeguero. Años más tarde se les unió su hermano Francisco creando “Díez Hermanos”, fue entonces cuando su majestad el Rey Alfonso XII les concede el título honorífico de “Proveedor de la Real Casa” y con ello el uso del “Escudo de Armas Reales” en facturas y etiquetas.

Más tarde, los herederos de los socios fundadores, adquieren las bodegas “Marqués del Mérito” y, en 1979 las unen a “Díez Hermanos” formando DÍEZ-MÉRITO.

En el año 1981, la bodega pasa a formar parte del Grupo Rumasa, incorporando marcas como Pemartín, la gama de licores Otaola y la marca Bertola.

En 1985 Marcos Eguizabal adquiere las bodegas “Díez-Mérito”, para unirlas con las bodegas de Rioja “Federico Paternina”; formando el grupo bodeguero del mismo nombre “Federico Paternina”.

En marzo de 2016, la familia jerezana Espinosa, adquiere las bodegas constituyendo Bodegas y Viñedos Díez-Mérito, volviendo a dotar a la compañía de entidad propia, incorporando viñedos y bodegas de sobria presencia, como la de Bertemati, majestuoso edificio que data de 1790, que debe su nombre a uno de sus primeros propietarios: el Marqués de Misa, y la bodega de El Cuadro, en las que la sabiduría de Jerez impregna cada rincón. Desde las bellas sacristías donde se catan los vinos y los diferentes cascos de bodega, compuestos de arcadas y bóvedas, donde los vinos reposan y envejecen de manera silenciosa, hasta los patios y jardines que oxigenan a través de puertas y ventanas a las centenarias Criaderas y Soleras donde se puede oler y sentir la fuerza de uno de los vinos más antiguos del mundo; el prestigioso Amontillado Fino Imperial, las cuales se remontan al año 1876.